PUBLICAR
UNA NOVELA
Hoy en día es muy
difícil conseguir que una editorial tradicional (de las que no cobran por
publicar una novela) apueste por el trabajo de un/a escritor/a novel.
Y la gran cantidad de
escritores/as que desean ver su trabajo impreso ha desembocado en la creación
de diferentes tipos de editoriales que no tienen inconveniente en publicar tus
obras. Aunque no lo hacen gratis, por mucho que insistan. Todas cobran de una
manera u otra.
Se puede decir que hay
tres tipos de editoriales:
- Editorial tradicional: no cobra por tu trabajo. Los beneficios por tu publicación no son muy altos pero te ayuda a generar una imagen como autor.
- Editorial de auto-edición: Ellos hacen todo el trabajo y tú pagas por ello. El porcentaje de beneficios suele ser mayor y tienen plataformas donde promocionar tus libros. A veces, incluso, hacen promociones con público. Lo normal es que cobren por servicio prestado.
- Editorial de coedición: En estos casos
los gastos y beneficios irían al 50% para cada uno: editor y escritor. Algunas editoriales se hacen llamar de
coedición cuando, en realidad, trabajan como las de auto-edición y cobran más
de lo que corresponde. Es algo que debéis comprobar si os decidís a publicar
con una editorial de este tipo.
Os comentaré mi
experiencia con una editorial no tradicional:
Reconozco que solo
envié un manuscrito a una editorial de este tipo. Aseguran –creo que todavía
existe la editorial- que no cobran por publicar tu obra. Y es cierto. Su modo
de operar es sencillo. Revisan tu obra, te la devuelven para que corrijas los
errores, si los hubo; hacen la portada e imprimen la obra, además de
promocionarla, al menos una vez, ante el público. Por otro lado, también
publican tu libro en diferentes plataformas online como Amazon, etc. Por tanto,
también se ofrece la obra como libro electrónico.
Hasta aquí todo bien. Parece que no tienes que preocuparte de nada pero no es cierto. De la tirada de libros que imprimen, la mitad, más o menos de 100 ejemplares (no recuerdo exactamente) los tiene que vender por tu cuenta. De los otros, si no se consiguen vender, tendrías la opción de comprarlos para venderlos también por tu cuenta, o los rebajan de precio y los venden ellos, con lo que los beneficios serían menos significativos. Si necesitas promocionar más veces tu novela, tendrías que buscarte la vida, aunque la editora no tendría inconveniente en estar a tu lado, al menos eso asegura. (Como no llevé el proyecto a cabo, desconozco si después vendría algún “pero”). De todos modos, sería una manera de hacer publicidad gratuita de su editorial. El contrato, en este caso, tendría una duración de dos años, que no está mal, pues lo habitual es que tenga una duración de un año.
Ante esta expectativa,
decidí no firmar el contrato. Si hay algo que tengo claro es que no quiero, al
menos de momento, gastar dinero en algo que no me va a aportar beneficios. Solo
intento ser realista. Quizás haya alguien que ha conseguido vender muchos
libros (y me refiero a miles, no cien, ni doscientos) y pueda convertirse en
un/a escritor/a aclamado por otro tipo de editoriales más tradicionales que te
ayuden a llegar a la fama. Pero, lo normal, es que con lo que vendes a través
de estas editoriales no tradicionales, solo te conozca tu familia, tus amigos y
cuatro más por el boca a boca. Y los beneficios no te ayudan a recuperar lo
gastado.
No digo que eso esté
mal. Cada persona cumple su sueño como desea y le conviene pero para mí es un
camino muy tramposo que no termina de convencerme.
Los gastos en estas editoriales no tradicionales oscilan entre los 300 y más de 1000 €. Suponed que queréis u os exigen hacer 100 libros al costo de 15€/libro, tendríais que pagar 1500€. Haced vuestros cálculos para saber cuántos libros tendríais que vender para recuperar ese dinero y obtener algún beneficio. Quizás compense ir a una imprenta de toda la vida y encargar la impresión de vuestro libro. Del resto os ocuparíais vosotros/as y no repartiríais las ganancias con nadie.
De hecho, si yo hubiese
firmado el contrato con esa editorial, la mayor parte del trabajo lo habría
hecho yo. Tendría que vender a familiares, amigos (que no son un gran número),
ir de puerta en puerta, librería en librería. Si quisiera hacer eventos con
público tendría que ir de café en café o casa cultural, o allí donde me lo
permitiese el dinero o los amigos (que no dispongo). Otra cosa sería atraer
público a esos eventos, siendo desconocida. Para mí, en ese momento, lo vi tan
difícil que decidí no firmar.
Por ello, para quienes
no queremos o podemos gastar tanto dinero en publicar un libro y para quienes
no queremos o no podemos ir de puerta en puerta vendiendo nuestro trabajo,
existe otra manera de publicar: autopublicar.
Así que, un día decidí
autopublicar mis novelas en Amazon. Existen otras empresas o plataformas donde
también se puede autopublicar y tienen buena acogida por parte de los/as
escritores/as y lectores/as. Yo aún no he probado con ellas.
Autopublicar tiene un inconveniente: debes formarte como corrector, maquetador, creador de portadas. Y no es fácil, aunque tampoco imposible. Yo estoy en ese camino. Si este trabajo de abruma, siempre puedes contratar los servicios de alguien por diferentes precios.
Cuando autopublicas
tienes la ventaja de que, una vez vendes tu libro, solo tienes que preocuparte
de recibir las ganancias. Y siempre que lo necesites puedes corregir y cambiar
el contenido del libro, incluida la portada.
Por supuesto, es
importante dar a conocer la obra. Amazon ofrece algunos servicios. De todos
solo utilicé el KDP Select, que “es un
programa gratuito para libros Kindle que le ofrece la oportunidad de
llegar a más lectores y ganar más dinero sin ningún coste adicional” (copiado
tal cual lo explican ellos).
Aparte de este
servicio, si quieres vender te toca currar. Es fundamental promocionar tus
obras a través de las redes sociales y, por supuesto, extender tus redes para
llegar a más gente.
También puedes darte a
conocer como escritor/a publicando alguna obra a través de plataformas. Si a la
gente le gusta cómo escribes, siempre puedes ganar un/a lector/a que decida
comprar tus obras.
También es un buen
recurso conseguir reseñas/opiniones sobre tus libros. Aunque la fiabilidad de
éstas puede ser cuestionable, al menos para mí. Hay gente que te pide un libro
gratis a cambio de una buena reseña. También puedes encargar a un familiar o
amigo que te escriba la opinión en la red social que te convenga. Y si piensas
que diciendo esto soy mal pensada, te aseguro que no. He visto de todo y he
tenido alguna experiencia que me da la razón.
Yo solo he conseguido reseñas en las diferentes plataformas digitales donde he publicado y en el blog. Y agradezco que todas fueran positivas.
Pero, olvidándonos de
los posibles engaños que pueda haber en este mundo, si una cosa nos debe quedar
clara es que publicar un libro es un camino difícil. Vender y conseguir fama
mucho más difícil todavía. Aun así, no debemos perder la esperanza. Después de
todo, escribimos porque nos apasiona y no vamos a dejar de hacerlo por un
problemilla de nada, ¿verdad?
Quizás vosotros/as habéis probado suerte con las editoriales, de cualquier tipo, y os ha ido bien. Y si no es así pero tenéis pensado hacerlo, os deseo mucha suerte.
Aprovecho esta entrada
para agradecer a todos los/as lectores del blog y a quienes han comprado alguno
de mis libros. ¡Un saludo!
Me encanta... bien explicado y razonado. Yo también llegué a las mismas conclusiones con mi primera novela y opté por la autoedición. No me arrepiento. También he visto como editoriales tradicionales han "tomado el pelo" a escritoras a las que han obligado a vender sus libros ellas mismas.
ResponderEliminarEspero que este artículo ayude a mucha gente. Yo escribí uno parecido titulado "Literatura tracidional vs. Autoedición". Suerteeee
Me alegro de que te gustara esta entrada. Y agradezco tu comentario. ¡Un saludo!
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